Una buena jornada electoral para FSP-UGT Asturias

Elecciones SindicalesUn buen dia para FSP-UGT Asturias.

FSP-UGT Asturias ha ganado las elecciones sindicales en URBASER Siero,  ha logrado el delegado en el Patronato Deportivo de Langreo y el del Ayuntamiento de Parres.

Una vez realizado el recuento de votos en Urbaser Siero el resultado ha sido de 3 representantes para UGT, 1 para CC.OO  y 1 para USO. Cabe destacar la alta participación y señalar que estos resultados suponen mantener los de las anteriores elecciones sindicales.

  Votos Delegados
UGT 25 3
CC.OO 8 1
USO 8 1

 

Por otro lado en el Patronato Deportivo de Langreo se elegía un delegado de personal resultando elegido el representante de FSP-UGT. De igual manera en el Ayuntameinto de Parres el único delegado que también se elegía resultó ser el representante de FSP-UGT.

Desde FSP-UGT Asturias agradecer la participación y el apoyo recibido por parte de los trabajadores que, supone un enorme refuerzo y ánimo para los representantes elegidos que, sin duda, continuarán luchando por los derechos de todos.

 

 

Empleo y salarios precarios llevan a la población a la pobreza

trabajos y salarios precarios dan lugar a la pobrezaEl salario medio ha descendido en nuestro país más de 600 euros en tres años, el paro de larga duración supera los 3,3 millones de personas y el empleo que se crea es mayoritariamente temporal y precario. 

La crisis y la reforma laboral han traído consigo una precarización del mercado laboral y de los derechos de los trabajadores, produciendo un aumento de los niveles de desigualdad hasta situar a casi el 30% de la población española en riesgo de pobreza. 

En este contexto, la Unión General de Trabajadores demanda otra política centrada en las personas. Una política que reduzca el desempleo, aumente el empleo de calidad y los derechos de los trabajadores, mejore los salarios y encare la recuperación reduciendo los niveles de desigualdad y pobreza. 

La crisis y la reforma laboral han traído como consecuencia, además de una fuerte destrucción de empleo y una precarización del escaso que se crea, una devaluación salarial que se ha dejado sentir en los ingresos percibidos por los asalariados. 

En este sentido, al inicio de la crisis se observa un fuerte incremento de los salarios, asociado al efecto composición. Es decir, la pérdida de empleo en la primera etapa de la recesión se concentra en el empleo temporal, menos cualificado, y, por tanto, peor remunerado.

Así se muestra en el informe de UGT “La precarización del mercado de trabajo en España”, donde se señala que  el avance de la crisis y el inicio de la recuperación del empleo, definidos por un aumento de la temporalidad y la parcialidad, han dado lugar a un cambio de dirección en este efecto composición. Por un lado, los nuevos contratos que se firman están peor remunerados y, además, parte de los salarios vigentes o no se han actualizado o han sufrido un retroceso. 

El resultado es un descenso continuo de los salarios medios en el mercado de trabajo. Según la Agencia Tributaria, entre 2010 y 2013 el salario medio ha descendido en más de 600 euros, y el informe mundial de salarios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), publicado el pasado 5 de diciembre, señala que en algunos países, entre ellos España, el nivel del salario medio real en 2013 fue inferior al de 2007, perdiendo más de 3 puntos.

Para UGT, es imprescindible aumentar el poder adquisitivo de los salarios en nuestro país, más aún tras el último dato de IPC, que amenaza un riesgo de deflación en nuestro país. Y así lo está defendiendo en las negociaciones con las organizaciones empresariales para el nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, en la necesidad de aumentar los salarios reales con el fin de incrementar la demanda interna y encaminar de manera sólida la recuperación de la economía.

El paro de larga duración supera los 3,3 millones de personas

Además de esta disminución de los salarios, la Unión General de Trabajadores también denuncia un avance de la precariedad en el desempleo, con una extensión del paro de larga duración y unas políticas que no están siendo efectivas a la hora de mejorar la empleabilidad de las personas. 

En este sentido, este tipo de desempleo se ha ido extendiendo con el avance de la crisis, de tal forma que ha pasado de 2008 de ser poco más del 20% del total de desempleados al 62% actual, hasta llegar a superar los 3,3 millones de personas.  

Por ello, UGT pone en valor el Programa Extraordinario de Activación para el Empleo firmado con el Gobierno y las organizaciones empresariales, destinado a los parados de larga duración, que supone un aumento de las políticas de empleo, pero aún insuficiente ante el altísimo volumen de desempleo, por lo que es necesario ampliar las políticas activas y la cobertura por desempleo en este terreno. 

Las políticas de empleo no han estado a la altura de las circunstancias. Además de aprobar reformas que han supuesto un continuo aumento del desempleo, el Gobierno ha reducido la protección de los trabajadores. Entre 2010 y 2014 el gasto en prestaciones por desempleo se ha reducido un 25,7%, a pesar del incremento del desempleo (un 8,5% durante esta etapa). El resultado, cada vez menos trabajadores cubiertos por una prestación. De hecho, España se sitúa en la cola europea de gasto público en prestaciones dedicado a cada demandante. Además, la tasa de cobertura ha caído hasta un 57,8%, quince puntos menos que en 2008 y veinte puntos menos que en 2010. 

El informe refleja también cómo el presupuesto destinado al fomento de la inserción y estabilidad laboral ha caído un 48% entre 2010 y 2014, a pesar del aumento en términos de desempleo en este periodo (un 8,5%).

Por ello, UGT denuncia que, desde 2010, los crecimientos del número de personas desempleadas no se han visto compensados por un aumento del gasto público en políticas activas. Por el contrario, la cuantía destinada a la promoción del empleo se ha visto reducida a la mitad durante el periodo de recesión. Algo claramente incomprensible.

La caída del empleo y los salarios sitúa a casi el 30% de la población en riesgo de pobreza

Esta trayectoria de extensión del desempleo, empeoramiento de la calidad del empleo creado y disminución de los salarios está provocando una merma de la capacidad adquisitiva de las familias españolas que produce un aumento de las desigualdades y la pobreza. 

Como media en 2013, los hogares en España obtuvieron una renta de únicamente 26.775 euros, mientras los individuos alcanzaron una renta de 10.531 euros. En ambos casos, la renta ha caído respecto a años previos. Desde 2009, los hogares han perdido más del 10% de su renta mientras la renta por persona descendió un 7%.
 

Según los últimos datos de la Oficina Europea de Estadística, España se encuentra por debajo de la media de renta por habitante de todo el conjunto de la Unión Europea de los 28 países. Y si nos fijamos en el coeficiente Gini, España presenta los valores más elevados, indicando un reparto desigual en la distribución de la renta. Según señala la OIT, España y Estados Unidos representan los dos países donde más aumentaron las diferencias. Además, España es el segundo país, tras Irlanda, donde las desigualdades entre los hogares de clase media han aumentado más.

Todo ello ha producido un aumento de la población en riesgo de pobreza. Nuestro país se encuentra en una situación preocupante: el 27,3% de la población se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, casi 3 puntos por encima que en 2009.

Por todo ello, la Unión General de Trabajadores considera imprescindible otra política centrada en las personas. Una política que reduzca el desempleo, que cree empleo de calidad y con derechos, que mejore los salarios de la población de nuestro país para estimular el consumo y la inversión y consigamos encarar la recuperación con una disminución de los niveles de desigualdad y pobreza.

 

Temporalidad y parcialidad involuntaria marcan la creación de empleo en el último año

Datos EPALos datos de la EPA del último trimestre de 2014 muestran un aumento del empleo en 65.100 personas respecto al trimestre anterior y un incremento del desempleo en 30.100, situando la cifra total de parados en 5.457.700. En el balance anual, ha aumentado el empleo y ha disminuido el desempleo, lo que hace que el mercado de trabajo español muestre señales de recuperación. Pese a ello, UGT resalta que el empleo que se crea consolida la temporalidad y la parcialidad (sobre todo la involuntaria), empeoran las condiciones de trabajo para lo que ya tienen empleo y aumenta el paro de larga duración. Además, la consolidación de puestos de trabajo creados es insuficiente, ya que aún se necesitan cerca de 2,5 millones de empleos y reducir el paro en 2,2 millones de personas para lograr los niveles de 2008. Por ello, el sindicato considera imprescindible otra política centrada en las personas. Una política que reduzca el desempleo, cree empleo de calidad y con derechos y mejore los salarios para disminuir los niveles de desigualdad y pobreza y poder encarar la recuperación de manera sostenible, igualitaria y equilibrada. 

Según la Encuesta de Población Activa (EPA), en el último trimestre de 2014 el empleo creció en 65.100 personas con respecto al trimestre anterior (un 0,37%), mientras el desempleo también lo hizo en 30.100 (un 0,55%). El número total de desempleados se situó en 5.457.700, y la tasa de paro subió en el trimestre 0,03 puntos hasta el 23,7%.

En el balance del año las cifras muestran un aumento del empleo de 433.900 personas (un 2,53%) y un descenso del paro (477.900 personas menos en desempleo, lo que supone una reducción del 8%).

El mercado de trabajo español muestra señales de recuperación del empleo con un crecimiento de la ocupación desde el último trimestre de 2013 hasta el último de 2014 del 2,5% y una tasa de empleo que se sitúa en el 57,6%. Mientras, el número de parados desciende en un año un 8%. Sin embargo, la tasa de paro, en un 23,7%, no logra descender más que 2 puntos.

Estos desfases entre el comportamiento del empleo y del paro se encuentran en la trayectoria seguida por la población activa. Esta muestra un aumento trimestral del 0,4% (95.200 personas activas más), acorde con el descenso de la inactividad en el trimestre (salen de la inactividad 95.000 personas). La tasa de actividad sube 0,25 p.p. hasta el 59,7%. Lo que explica que haya aumentado tanto el número de ocupados como el de desempleados en el trimestre.

En el año, en cambio, la población activa cae en 44.000 personas (-0,19%), al tiempo que los inactivos aumentan (24.200 más). En este caso el descenso del paro está relacionado, no sólo con la creación de empleo en el año, sino también con el retroceso de la población activa relacionado con el efecto desánimo.

El trimestre es positivo para el conjunto de sectores, excepto el sector servicios (cuya ocupación cae en 17.200 personas, un 0,13%. Destaca el sector agrario con un aumento del empleo trimestral del 9,4%.

Sin embargo, en un año, ha sido en este sector primario donde más ocupación se ha perdido (un 6,23%). Mientras, destaca el crecimiento anual del empleo en la industria y en la construcción, en el entorno del 4% ambos. La ocupación en el sector terciario crece anualmente un 2,6%.

En términos trimestrales y anuales aumenta el número de ocupados en el sector público y, sobre todo, en el privado. 

Por sexo, en el año, ha aumentado el número de ocupados y ha descendido el de parados entre los hombres y las mujeres. Pero se encuentran diferencias trimestrales: en el caso de las mujeres se muestra esta misma tendencia positiva, mientras que la ocupación masculina cae y aumenta su desempleo. Hay que tener en cuenta que la actividad en el año y en el trimestre ha bajado entre los hombres, y en el caso de las mujeres es menor en el año, pero sube en el trimestre.  

Por grupos de edad, cabe destacar el descenso de ocupación mostrado en los grupos de jóvenes, a pesar de la puesta en marcha de programas específicos como el Plan de Garantía Juvenil. Una situación que, junto al descenso del paro entre este colectivo, sólo se explica por la caída de la actividad entre los 16 y los 35 años (en promedio para estos rangos de edad, el número de activos se ha reducido un 5% en el año y un 3,7% en el trimestre), que se explica no sólo por el envejecimiento de la población sino también por la salida de jóvenes a otros países en busca de oportunidades de mejores empleos. 

 


La reducción del paro se muestra en los grupos de jóvenes, y las personas que buscan su primer empleo; así como en la agricultura. Desde el cuarto trimestre de 2013 se reduce en todos los colectivos por edad, salvo en este sector y entre los mayores de 55 años.

En este sentido, destaca el incremento (3,7% anual) del número de parados con 55 y más años. UGT advierte del riesgo de efecto desánimo y de la situación de este grupo de trabajadores por las dificultades que presentan a la hora de reincorporarse al empleo y la ausencia de políticas destinadas a su empleabilidad.

A ello se añaden los datos de desempleo de larga duración. En 2008 poco más del 20% de las personas en desempleo llevaba más de un año buscando empleo, un porcentaje que se sigue elevando hasta el 61,4% en el cuarto trimestre de 2014, siendo cada vez mayor la incidencia de las personas que llevan buscando empleo más de dos años (43,7% de los desempleados). En concreto, el número de personas en esta situación ha crecido en 75.400 personas en un año y sólo en el trimestre en 43.600 personas.

El número de asalariados ha aumentado en 69.900 personas (0,49%); con un avance anual del empleo temporal (un 5,3%; 176.900 personas) y del indefinido (un 1,98%, 212.800 personas). Este trimestre se observa la finalización de la temporada estival en cuanto a la menor incidencia de la contratación temporal, que desciende un 1,15% respecto al trimestre de verano; mientras, sube la contratación indefinida un 1%. 

No obstante, la temporalidad sigue constituyendo uno de los elementos estructurales del mercado laboral español: la tasa de temporalidad se mantiene en el 24,2%, medio punto superior a la registrada en el mismo trimestre del año 2013.

Destaca de nuevo la parcialidad, que definitivamente se consolida como un elemento estructural más de nuestro mercado de trabajo que permite obtener mejores ritmos de creación de empleo. En un año queda plasmado que hay 66.500 ocupados a tiempo parcial más que en igual trimestre del año anterior. 

La tasa de parcialidad (tras el descenso que muestra cada trimestre de verano) aumenta otra vez este trimestre hasta superar el 16%. Hay que tener en cuenta que, sólo en el último trimestre el número de empleados a tiempo parcial subió un 7,46%, 195.900 personas, de las cuales 111.200 aceptaron un empleo a tiempo parcial por no encontrar uno a tiempo completo. La parcialidad involuntaria se mantiene así en el 62,7%, con casi 1,8 millones de ocupados a tiempo parcial involuntario.

Otras formas de subempleo se manifiestan dentro del grupo de ocupados por cuenta propia que son independientes. Tanto en términos anuales como trimestrales se produce un incremento del empleo de este grupo.

Conclusiones:

Los datos ofrecidos esta mañana por el Instituto Nacional de Estadística corroboran una mejora que se viene produciendo en los últimos meses en algunos indicadores económicos y del mercado de trabajo, perfilando una mejora general en el año 2014. 

Es una realidad que el inicio de la recuperación económica en España está viniendo acompañado por un aumento en el empleo. Sin embargo, las optimistas cifras de cierre del año 2014 presentadas no pueden hacer olvidar que el paro se ha enquistado en nuestra economía, con tasas que no bajarán del 23% en el año 2015 (según diversas previsiones). Además, hay que considerar que los pronósticos del PIB son moderados para los vecinos europeos (fundamentalmente en Francia y Alemania), poniendo en riesgo la recuperación de la actividad y del empleo en España. 

Además, como ponen de manifiesto las estadísticas, se trata de un empleo con una parte importante de precariedad, donde sigue enquistada la temporalidad, y ascienden la parcialidad involuntaria y otras formas de subempleo.

Por tanto, para UGT, la consolidación de la creación de empleo es insuficiente.  Más de 5,45 millones de parados, que elevan la tasa de desempleo hasta rozar el 24%, son elementos que prueban la fragilidad del modelo. Aún se necesitan cerca de 2,5 millones de empleos y reducir el paro en 2,2 millones para lograr los niveles que teníamos a fin de 2008.

Tampoco hay que olvidar que a lo largo de la crisis la destrucción de empleo y el aumento del paro han ido acompañados de peores condiciones laborales para aquéllos que no han perdido el empleo o han sido contratados durante la incipiente y lenta recuperación. Una flexibilidad impuesta al trabajador, facilitada la reforma laboral, a remuneraciones inferiores y con peores condiciones laborales.

A los fenómenos estructurales de nuestro mercado laboral, como es la temporalidad descausalizada en la contratación (cuya tasa se mantiene en el 24,2%), se han unido con fuerza nuevas formas de precariedad. Entre ellas, un auge del empleo a tiempo parcial involuntario (situado en un 62,7%), que ha ido de la mano de un aumento del número de horas efectivas trabajadas a la semana por los empleados a tiempo parcial, junto a un incremento del peso de las horas extraordinarias no pagadas. 

Asimismo, se está produciendo un avance de la precariedad en el desempleo, con una extensión del paro de larga duración (superior al 61%), una tasa de cobertura en descenso (el porcentaje de beneficiarios de prestaciones sólo alcanza al 45% de los desempleados EPA) y unas políticas de empleo que no están siendo efectivas a la hora de mejorar la empleabilidad de las personas, en especial de los jóvenes y sobre todo de los mayores de 55 años.

La crisis y la reforma laboral han traído consigo una precarización del mercado laboral y de los derechos de los trabajadores, produciendo un aumento de los niveles de desigualdad hasta situar a casi el 30% de la población española en riesgo de pobreza y exclusión social. 

Por todo ello, la Unión General de Trabajadores considera imprescindible otra política centrada en las personas. Una política que reduzca el desempleo, que cree empleo de calidad y con derechos, que mejore los salarios de la población de nuestro país para estimular el consumo y la inversión y consigamos encarar la recuperación, en una senda de crecimiento sostenible, con una disminución de los niveles de desigualdad y pobreza.

LA OIT avisa sobre los efectos provocados por los recortes salariales

Advertencia de la OITLa OIT advierte que los recortes salariales han provocado mayor desigualdad, menor competitividad y peores perspectivas de futuro.

La institución internacional pronostica que la tasa de desempleo en España bajará desde el 23,6% estimado para 2015 al 22,8% en 2016, situándose en el 22,16% un año después y en el 21,82% en 2017, mientras que en 2019 la tasa de paro en España sería del 21,49%.

De confirmarse las expectativas de la OIT, la economía española cumpliría una década completa con el desempleo por encima del 20%,.

El Informe de la OIT dedica un epígrafe a las devaluaciones salariales --reducir la protección del empleo, debilitar la negociación salarial y reducir los salarios mínimos para aumentar la competitividad-- que emprendieron algunos países europeos como fórmula para escapar de la crisis. Para explicar estas políticas pone de ejemplo el proceso vivido en España durante este periodo.

La OIT destaca que el recorte de los salarios en España ha sido especialmente notable en el sector público: entre 2011 y 2013, los salarios reales disminuyeron un 4,2% en la sanidad, el 2,7% en educación y 2,3% en el resto de la Administración pública". Señala además que otros sectores como "el comercio mayorista y minorista, profesionales y actividades científicas, y el transporte y almacenamiento" registraron rebajas salariales medias cercanas al 1,5% entre 2001 y 2013".

A nivel global, la OIT advierte de que las perspectivas laborales en el mundo empeorarán durante los próximos cinco años, hasta el punto de que el paro aumentará en tres millones de personas en 2015 y en ocho millones entre 2016 y 2019, lo que situará el total de desempleados en el mundo en unos 212 millones en 2019, frente a los 201 millones que había en 2014.

Así lo refleja la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su último informe sobre 'Perspectivas Laborales y Sociales en el Mundo', en el que advierte que recuperar los niveles de paro y subempleo anteriores a la crisis será una "ardua tarea".

Además ha aumentado la brecha salarial entre hombres y mujeres.

La Federación de Servicios Públicos de UGT quiere alertar sobre las conclusiones que se derivan de este informe demoledor: el paro irá en aumento, el recorte de salarios no ha mejorado la competitividad, la destrucción de empleo público solo ha generado pobreza y empeoramiento del bienestar y la cohesión social, la ciudadanía cuenta con unos servicios públicos más deteriorados que hace cuatro años.

Ante esta evidencia cabe preguntarse cuál es el propósito real de los Gobiernos que han adoptado estas medidas y a quién beneficia los sacrificios impuestos a trabajadores y ciudadanía.

Objetivo primordial de FSP-UGT: la protección de los servicios públicos para garantizar el bien común

objetivo básico: defensa de los servicios públicosEl movimiento sindical, por medio de la Internacional de Servicios Públicos (ISP), la Europea de Servicios Públicos (EPSU) y la FSP-UGT, exige clausulas que excluyan de los Acuerdos comerciales (TISA) todos los Servicios Públicos que deben ser suministrados por los poderes públicos democráticamente elegidos.

La disponibilidad de Servicios Públicos en términos de igualdad y de alta calidad debería ser el objetivo clave del desarrollo económico, para lo cual, el comercio internacional no es más que un medio. Los Servicios Públicos son dinámicos y cambiantes, por consiguiente, su exclusión de los tratados comerciales debe contribuir a dicho dinamismo e innovación, impidiendo su bloqueo en pos de su liberalización a ultranza o hacer que las privatizaciones sean irreversibles.

Por ello, los tratados destinados a promover el comercio internacional deben preservar plenamente la capacidad de los gobiernos de restaurar, revitalizar o ampliar los Servicios Públicos, excluyéndolos de su contenido. No cabe duda que, con disposiciones de este tipo, fomentando la universalidad de los Servicios Públicos, se beneficiaría al conjunto de la ciudadanía, tradicionalmente excluida sin piedad en el ámbito competencial mundial. Sin embargo, de momento, el TISA no va por ahí, sino todo lo contrario.

Pues bien, ante esta situación, el movimiento sindical (ISP, EPSU, FSP-UGT), desde que tuvimos conocimiento de sus contenidos, venimos exigiendo el establecimiento de cláusulas sociales y de garantía que impidan a los Gobiernos la amortización de los Servicios Públicos, la denigración de las condiciones de trabajo, la represión sindical y el deterioro del Estado social y democrático de derecho como fórmulas para atraer inversiones extranjeras. Lo cual pasa, entre otras cuestiones, por reforzar el papel de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), asegurando el desarrollo integral y equilibrado de los aspectos sociales y económicos de los países participantes.

Al mismo tiempo, paralelamente, frente a las perspectivas de nuevos impulsos para llevar a término definitivo el TISA, los Sindicatos de Servicios Públicos hemos articulado una estrategia que pasa por rebatir sus formas y contenidos, planteando una serie de alternativas al mismo, que se resumen en las siguientes premisas:

  • Levantar el secreto oficial tejido alrededor del Acuerdo, y difundirlo al conjunto de la ciudadanía mediante campañas y movilizaciones contundentes, contrarrestando la presión corporativa que las multinacionales están efectuando.
  • Plantear que los Servicios Públicos no tienen cabida en los Acuerdos comerciales que se centran en los mecanismos de mercado y en el suministro con fines lucrativos, pues el mercado no proporciona salud, educación, servicios sociales, agua, etc., en términos de igualdad.
  • Defender los principios democráticos que garantizan la posibilidad de desarrollar, sin cortapisa alguna, Servicios Públicos en beneficio de la ciudadanía.
  • Fomentar la remunipalización de los Servicios, mediante el retorno al sector público a nivel municipal de cualquier servicio que anteriormente hubiera sido privatizado o externalizado.

Está en juego el bienestar de todos frente a quienes, a veces desde el uso de la debilidad democrática, establecen vericuetos por donde se fortalece la desigualdad, la injusticia y la discriminación, por ello es preciso e imprescindible confrontar con alternativas y propuestas. Eso, o quedarse a la luna de Valencia.

Página 5 de 87

COVID-19 información útil

Tiempo Libre 2020

SÍGUENOS EN FACEBOOK

 

  

Acuerdo2018-2020

VIDEOS

Ofertas empleo

 

  

 

  
 SÍGUENOS EN FACEBOOK

 

 

 

 Guía de Servicios de FSP-UGT Asturias

 

 


ÚLTIMOS TWEETS

 

 
 

IR ARRIBA